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Cátedras URV

Cátedra Enresa-URV de Seguridad Industrial



Accidentes Históricos Catastróficos

A continuación se describen algunos de los casos de accidentes catastróficos más importantes sucedidos en los últimos años en todo el mundo. 

Refinería de Feyzin, Francia

La refinería de Feyzin (a pocos km al sur de Lyon) entró en servicio en 1964. El almacenamiento constaba, entre otras, de una esfera de butano de 2.000 m^3 y una de propano de 1.200 m^3. Periódicamente se tenían que purgar las esferas para eliminar el agua y la sosa cáustica que, por decantación, se acumulaban en el fondo de las esferas. La operación se realizaba mediante dos válvulas de compuerta situadas a 5 cm una de otra y que se maniobraban con una llave cuadrada. También se hacían operaciones de toma de muestra. Por el hecho de estar tan próximas las dos válvulas podían quedar cubiertas de hielo, por expansión del gas licuado.

Por otro lado, la maniobra con la llave cuadrada, que no era fácil, podía sufrir una demora en el caso de caída al suelo de la llave. El diámetro de las tuberías era excesivo para una fácil manipulación de las válvulas.

El 4 de enero de 1966, a las seis cuarenta de la mañana, se hizo la operación de purga para drenar el agua acumulada en el fondo de la esfera de propano. Era todavía noche y en aquel lugar la iluminación era escasa. El operario purgó abriendo las dos válvulas completamente. Luego, para completar la purga dejó abierta la válvula inferior y  hasta la mitad la válvula de compuerta superior. Como no salía nada abrió esta última válvula completamente. De repente, salió un tapón de hielo (una mezcla de agua e hidrocarburo) lanzando al suelo al operario y también a la manilla de la compuerta superior que no se pudo volver a colocar. Tampoco pudo cerrar la compuerta inferior porque estaba congelada. Renunció a nuevos intentos. Se alertó a la refinería pero, inicialmente, no al exterior. No había viento. El gas se extendió a ras de suelo, a un metro y medio, dirigiéndose hacia la autopista. Entre las 6:55 y las 7:05 pasaron varios automóviles por la autopista pero nada ocurrió hasta las 7:15, cuando una vez cortada, un coche que circulaba por la carretera departamental próxima, provocó la ignición de la nube. El conductor falleció dos días después.

Los primeros bomberos, procedentes de Lyon, llegaron a las 7:30 y hasta las 8:30 fueron llegando más. Intentaron apagar el incendio con un camión de polvo químico y se pusieron en marcha los rociadores de las dos esferas y de dos depósitos cercanos conteniendo hidrocarburos licuados. Agotado el polvo del camión, intentaron utilizar otro camión disponible pero la red de agua contra incendios no tenía presión suficiente ya que no se había diseñado bien el sistema. Además, la fábrica vecina que utilizaba la misma red, estaba refrigerando sus propias esferas.

Hubo otros problemas: enviaron un vehículo a llenarlo de agua al río Ródano y se quedó encallado, perdiéndose veinte minutos.

A las 7:45 se dispararon las válvulas de seguridad, inflamándose el gas de escape. En aquellos momentos había 170 personas. A las 8:45 se produjo una BLEVE en la esfera, un tipo de explosión característico de las esferas con gases licuados del petróleo: murieron 17 personas y 84 quedaron heridas. Se procedió a una evacuación general. A las 9:45 explosionó la segunda esfera. No hubieron víctimas pero los daños materiales fueron muy importantes, hasta Vienne, situada a 16 km. Entre las dos esferas que prácticamente desaparecieron quedó un cráter de 35 m de longitud, 16 m de anchura y 2 m de profundidad. 

Flixborough, Reino Unido

Flixborough es una pequeña localidad rural situada a 260 km al norte de Londres. La fábrica pertenecía a Nypro Ltd y estaba diseñada para producir 70.000 t de caprolactama, materia prima básica para la fabricación de nylon. El proceso consiste en la oxidación por aire de ciclohexano. Este producto tiene características de inflamabilidad similares a la gasolina. El ciclohexano se oxida a ciclohexanol y éste a ciclohexanona que se transforma en caprolactama.

La planta constaba de seis reactores en serie de 45 m^3 cada uno, unas 20 t, alimentados por gravedad. La reacción tenía lugar a 155ºC i 8,8 bar abs. El caudal entre reactores era de 250 a 300 m^3/h.

De hecho, la secuencia accidental se había iniciado unos dos meses antes. El 27 de marzo de 1974 se detectó una fuga en el reactor número 5. Se observó una fisura vertical en la pared de acero inoxidable. Al día siguiente se decidió continuar con la producción de caprolactama instalando una conducción temporal entre los reactores 4 y 6, uniendo dos fuelles de dilatación de 700 mm de diámetro (28”). En la fábrica sólo había tubería de 500 mm (20”). No se efectuó ningún cálculo de los esfuerzos que tendrían que soportar los diversos elementos (el ingeniero de mantenimiento había dejado la empresa a principios de año y no había estado sustituido). No se realizaron pruebas de presión.

Hasta el 29 de mayo la instalación funcionó. Se descubrió un escape. Se paró, se arregló y se volvió a poner en marcha el sábado 1 de junio. El mismo día a las 4 de la mañana volvieron a aparecer algunas fugas. Nueva parada y nueva puesta en marcha. La presión y la temperatura evolucionan de forma inquietante pero no se volvió a parar. A partir de aquí ya no hay más testimonios porque las personas presentes en la planta fueron víctimas de la explosión.

A las 16:50 el tubo de 500 mm reventó liberando de 40 a 60 t de ciclohexano caliente presurizado. Se estima que de 10 a 15 t formaron una nube de unos 15 m de grosor y unos cuantos centenares de metros de diámetro. A los 40-50 segundos se produjo la explosión que hizo desaparecer la fábrica entera. Se produjeron 28 muertos, de los que 18 se encontraban en la sala de control. Hubo 36 heridos en el interior de la fábrica y 53 en el exterior. Los efectos se detectaron hasta 50 km de distancia. En un radio de 600 m todas las casas quedaron destruidas: 1.821 viviendas y 167 fábricas y comercios destruidos. El fuego duró 10 días. La explosión fue equivalente a la de 20 t de TNT. La sobrepresión en el epicentro fue de 1.400 a 1.700 mbar, unos valores extraordinarios. En parte se produjo una detonación. Los daños se evaluaron en unos 75 millones de euros.

La causa primera del accidente fue el mal diseño que se hizo de la modificación temporal. El esquema se hizo con tiza en el taller. No se siguieron los mínimos estándares.

Además, los volúmenes almacenados eran demasiado elevados: 1.250 m^3 de ciclohexano, 250 m^3 de nafta, 42 m^3 de tolueno, 100 m^3 de benceno y 1.700 litros de gasolina. Estas cantidades almacenadas contribuyeron al fuego que siguió la explosión.

Nube de ciclohexano que no se incendió, Florida

Contrariamente al caso de Flixborough no se produjo una explosión a pesar de que la cantidad de combustible implicada fue enorme. Sin embargo, el accidente tuvo lugar y únicamente la suerte impidió que se materializara en un daño.

En una planta de caprolactama situada en Pensacola, Florida, similar a la de Flixborough, el 11 de septiembre de 1971 se rompió una tubería por la que circulaba ciclohexano a presión a una temperatura superior a la de su punto de ebullición, liberando 33,5 t de producto, formándose una nube blanca, densa, de unos 30 m de grosor y unos 600 m de longitud máxima. No había viento, sólo una pequeña brisa. Dos camiones que quedaron en medio de la nube se calaron por falta de oxígeno. La nube era muy rica en combustible. Una parte de la nube penetró en un horno y se incendió, generando un humo negro y espeso por la chimenea. Sorprendentemente la nube no explosionó y se fue disipando poco a poco sin producir mayores daños.

Bhopal, India

En el accidente de Bhopal, Estado de Madhya Pradesh, India central, el 2-3 de diciembre de 1984, pereció un número indeterminado de personas. Las cifras oficiales hablan de 1.754 muertos; otras cifras de 8.000 pero probablemente fueron muchísimas más. Más de 500.000 bhopaleses sufrieron en mayor o menor grado las consecuencias de este accidente considerado el peor de toda la historia.

La fábrica era propiedad de Unión Carbide. Estaba situada a unos 3 km del centro urbano y a 2 km de las viviendas más próximas, aunque estaba rodeada de chabolas.

La planta producía un insecticida, el carbaril, de nombre comercial Sevin, que tiene como producto intermedio el isocianato de metilo (MIC). El MIC es reactivo, tóxico, volátil e inflamable. Su TLV es de 0,02 ppm, su punto de ebullición, 39,1ºC y la presión de vapor a 20ºC es de 348 mmHg. El vapor de MIC tiene el doble de densidad que el aire.

La reacción del MIC con el agua es muy exotérmica aunque se produce lentamente. Es muy importante que los depósitos de almacenamiento estén refrigerados para evitar que el MIC entre en ebullición (el volumen de almacenamiento de MIC en Bhopal era enorme aunque las recomendaciones de diseño indican que sólo hay que fabricar el MIC cuando se necesita producir el insecticida)

La planta no estaba funcionando por un problema laboral y porque había dejado de ser rentable. El mantenimiento era nulo desde hacía meses.

Había tres tanques de almacenamiento, uno de los cuales tenía que estar vacío como depósito de seguridad. Se tenían que mantener refrigerados a 0ºC y presurizados a 2,4 bar. Si la presión aumentaba, una válvula automática abriría a 3,8 bar y enviaría el MIC hacia dos columnas de neutralización (“scrubber”) donde se neutralizaría con sosa cáustica al 20%. El gas no neutralizado se quemaría en una antorcha.

El día del accidente muchos sistemas de seguridad estaban enclavados porque la planta estaba parada y se quería evitar que sonaran alarmas continuamente. En la noche del día 2 un equipo de operadores inicia una operación de limpieza de una tubería con agua cuyo objetivo es eliminar las impurezas que de otra forma podrían introducirse en los tanques con MIC (había más de 60 t de MIC almacenadas). Cierran válvulas pero no colocan discos ciegos, con lo cual entra agua en el tanque 610 que contiene 42 t de MIC. Además de agua entran residuos metálicos que catalizan reacciones exotérmicas del MIC con el agua. El producto, inicialmente, está a 20ºC en vez de 0ºC ya que el sistema de refrigeración no funciona. A las 11 de la noche, la presión sube de 1,14 bar abs a 1,69 bar. El operador lo interpreta como una consecuencia de unos trabajos de mantenimiento que se están realizando en la línea de N2. La presión, además, es inferior a la nominal de 2,4 bar. Los manómetros no son fiables.

A las 0 h 20 min del día 3 la presión es de 3,8 bar. Se avisa al director de producción que a la una de la madrugada da la orden de evacuación.  La válvula de seguridad abre y envía los gases al “scrubber” que está en funcionamiento aunque está subdimensionado para el caudal de emergencia que le llega. La válvula de seguridad de la columna abre y el MIC escapa por ella. La antorcha estaba parada.

La atmósfera es estable. El “scrubber” sólo tiene 35 m de altura. Se escapan unas 25 toneladas de MIC que produjeron la muerte de miles de personas y la intoxicación de centenares de miles. Unión Carbide tuvo que pagar 140 millones de euros por su responsabilidad civil.

Hay algunas consideraciones a hacer sobre las causas más evidentes de este grave accidente: 1) una revisión exhaustiva de seguridad quizás hubiera podido evitar el accidente, 2) las cantidades almacenadas de MIC tenían que haber sido mucho más pequeñas, 3) existe un proceso para fabricar carbaril que no requiere MIC (Chem. And Eng. News, 11 de febrero de 1985, p. 30), 4) el mantenimiento era casi nulo y tenía que hacerse por personal cualificado, 5) los sistemas de alarma y de protección  - “scrubber”, antorcha, alarmas sonoras, etc- tenían que estar en funcionamiento a pesar de que la planta estaba parada, y 6) la fábrica debía haberse implantado a mucha más distancia de la población, teniendo en cuenta el crecimiento esperado de la misma y,  por supuesto, tenía que existir un plan de emergencia exterior.

Seveso, Italia

Seveso es una pequeña población de 17.000 habitantes, a unos 25 km al norte de Milán. El propietario de la instalación era Icmesa Chemical Company. Se fabricaba un producto, el hexaclorofeno, siendo el triclorofenol un producto intermedio. Durante la operación normal de fabricación de hexaclorofeno se produce una muy pequeña cantidad de TCDD (2,3,7,8 tetraclorodibenzo-p-dioxina) como subproducto no deseado.

La TCDD es el tóxico conocido más nocivo para las personas, 10.000 veces más que el cianuro, insoluble en agua y no degradable por la acción de las bacterias. En pruebas realizadas con animales se han encontrado dosis letales tan bajas como 10^-9 veces el peso del animal. Su acción sobre el suelo y plantas es persistente durante mucho tiempo.

El 10 de Julio de 1976, al realizar una parada, se produjo una reacción fuera de control en el reactor de triclorofenol, subiendo la temperatura hasta más de 250ºC, lo que condujo a un incremento de la presión y la consiguiente apertura del disco de ruptura. Además, el aumento de temperatura supuso una mayor producción del tóxico TCDD. Con la ruptura del disco se emitieron unos 2 kg de TCDD, formándose una nube blanca sobre Seveso y una lluvia de TCDD sobre el suelo.

Se intentó avisar a las autoridades pero fue imposible por ser  fin de semana. La comunicación posterior con las autoridades locales fue deficiente aunque se produjeron muertes de animales y la vegetación se secó. Hasta el 27 de Julio no se procedió a evacuar la población.. Se produjeron 250 casos de cloroacné, 600 personas fueron evacuadas y 2.000 tuvieron que ser sometidas a análisis de sangre. El área más próxima a la fábrica está todavía aislada.

En Duphar, India, hubo un escape similar en 1963 pero de sólo 200g de TCDD. La planta fue desmantelada completamente, metida en bloques de cemento y lanzada al mar. 4 de los 50 hombres encargados del desmantelamiento de la fábrica murieron por exposición tóxica.

El accidente de Seveso dio pie a la conocida Directiva Seveso, 82/501/CEE.  

Tacoa, Venezuela

Esta catástrofe tuvo lugar el 19 de diciembre de 1982 con un saldo de más de 200 muertos.

La planta de Tacoa está situada en Arrecife, en la costa del Departamento de Vargas, cerca de Caracas.

Es una central térmica cuyo combustible eran residuos derivados del petróleo, mezclas de crudos pesados, aceites, querosenos, gasolinas, etc.

Uno de los tanques, el número 8, explosionó y a continuación se incendió por causas todavía desconocidas. En el momento de la explosión se estaba trasvasando combustible des de un petrolero, y en el techo del tanque había dos operadores. Los bomberos llegaron y a las dos horas lograron controlar el incendio casi por completo. La gente  -empleados, propietarios, voluntarios, bomberos, etc-  se encontraban allí, cada uno con una misión específica. Los periodistas se acercaron al tanque nº 9 que se encuentra más abajo al final de una pendiente del terreno. Tacoa está en una hondonada, con viviendas a ambos lados de la montaña.

A las 12:30 falló el suministro de agua. El fuego se reaviva. Los residuos del tanque nº 8 empiezan a verterse sobre el nº 9: se está gestando un “BOILOVER”.

De pronto se produce una enorme detonación. Una bola de fuego se eleva hacia el cielo y se esparce en un  radio de 1.000 m. Todos los que estaban en los alrededores quedaron atrapados por el volcán de fuego. La bola de fuego subió por las laderas de la montaña arrasándolo todo.

70 bomberos murieron. Centenares de familias sufrieron las consecuencias: casas, vehículos, vegetación, todo quedó arrasado por el fuego.

Incendio de un  almacén en Sandoz, Suiza

El almacén 956 en la fábrica Muttenz fue construido en 1968 para contener máquinas y equipos diversos. En 1979 se aprobó oficialmente el uso del edificio para almacenar productos agroquímicos y químicos con un punto de inflamación superior a 21ºC. El 28 de octubre de 1986, cuatro días antes del incendio, hubo una inspección contra incendios y todo se encontró en orden.

A las 00:19 h del 1 de noviembre de 1986 se dio la alarma. El fuego se extendía muy deprisa.

El humo causado por los productos químicos, como ésteres fosfóricos y mercaptanos, impulsó al grupo de emergencia de Basilea a aplicar la alarma C (C de “Chemicals”). A las 7 de la mañana se hizo sonar la alarma de fin de emergencia.

Para evitar que el fuego se extendiera se utilizaron grandes cantidades de agua. Unos 1.000 m^3 de agua, con 30 t de productos químicos (entre los cuales unos 150 kg de compuestos de mercurio altamente tóxicos) fueron a parar al Rin.

El daño más grave se ocasionó en el Rin hasta 250 km de distancia. Medio millón de peces, sobretodo anguilas, murieron, con el agravante de que en los 15 años anteriores, los países limítrofes se habían gastado más de 1.800 millones € para recuperar el río ecológicamente y el número de especies de peces había pasado de 3 a 15.

En concepto de responsabilidad civil, el accidente costó a Sandoz  78 millones €.

Sandoz tomó una serie de medidas para evitar la repetición de una catástrofe como aquélla: disminuyó la producción de plaguicidas, redujo a un tercio el inventario (2.300 t) y decidió no almacenar fosgeno. Además construyó, con un coste de más de 9 millones €, dos balsas de retención, una de 15.000 m^3 y la otra de 2.500 m^3 para evitar que el agua contra incendios pueda llegar al Rin.

Los Alfaques, Cataluña (España)

El 11 de julio de 1978 ocurrió el accidente más grave en España en el transporte de mercancías peligrosas, con más de 200 muertos, todos ellos, a excepción del chofer del camión cisterna, turistas residentes en el camping de Els Alfacs, en la comarca de Montsià, a unos 70 km al sur de Tarragona.

A las 10:05 una cisterna vacía llega a la Refinería de Repsol Petróleo (antes, Empetrol) de La Pobla de Mafumet. El peso en la báscula: 16.180 kg.

A las 11:00 empieza la operación de carga de propileno que dura 1 h y 5 m. El peso de la cisterna, al salir de la Refinería a las 12:35, fue de 39.650 kg. Descontando el nitrógeno que llevaba la cisterna al llegar al complejo, se cargaron 23.619 kg de propileno. El Reglamento sólo permitía 19.350 kg, es decir, 0,43 kg/litro de cisterna. También incumplía el Código de Circulación al llevar más carga de la permitida. No obstante, la causa directa de la catástrofe no se debió, exclusivamente, al incumplimiento del Reglamento. Podía no haber cumplido el Reglamento y el accidente quizás no se hubiera producido.

El accidente  –un estallido de la cisterna–  tuvo lugar a las 14:25, justo al pasar delante del camping de Els Alfacs. Al despresurizarse súbitamente, se formó una nube de gas de propileno que por ignición con cualquier fogón del camping, produjo una deflagración y una inmensa y devastadora bola de fuego

La hipótesis más verosímil sobre la causa del accidente es que cisterna reventó por ir demasiado cargada. Al terminar la operación de carga, la temperatura del producto era de 1ºC y la presión de 5,5 atm, la correspondiente a esta temperatura. La temperatura ambiente era, aquél día, muy elevada, aproximadamente unos 27ºC al mediodía. Pero incluso con esta temperatura la cisterna no tenía porqué haber estallado. Piénsese que para alcanzar la presión de rotura de la cisterna, de 49,45 kg/cm^2, la temperatura tenía que ser de 92ºC.

La cisterna reventó al condensar todo el vapor por disminución de la densidad del líquido, al aumentar la temperatura. La masa de propileno cargado fue de 23.619 kg. El volumen de la cisterna era de 44,4 m^3. El peso específico del líquido que haría que todo el vapor desapareciera sería de 532 kg/m^3. Suponiendo el líquido puro, la temperatura que correspondería a esta densidad sería de sólo 8ºC. Después el líquido ocuparía todo el volumen de la cisterna y al aumentar un delta T la temperatura, sin posibilidad de dilatación del líquido, la presión se incrementaría rápidamente. El límite elástico del material de la cisterna era de 70 kg/mm^2, que se alcanzaría cuando el volumen fuera de 44,54 m^3, es decir, con un peso específico de 530,25 kg/m^3. Este valor corresponde a una temperatura de 9ºC, fácilmente alcanzable con las condiciones atmosféricas del día del accidente

Accidente en Guadalajara, Méjico

El 22 de abril de 1992, en la ciudad mejicana de Guadalajara, se produjeron, entre las 10 de la mañana y la una del mediodía, 18 explosiones de gas que ocasionaron más de 200 muertos y 100 heridos, quedando destruidas 1.402 casas, 450 negocios, 600 vehículos y 10 km de calles. Las pérdidas económica se elevaron hasta 5.000 millones €.

Inicialmente, Pemex culpó a una empresa aceitera que había tenido un escape de hexano una semana antes.

Los vecinos se habían quejado de olor a gas hasta el día anterior. Entonces, servicios del Ayuntamiento y técnicos de Pemex tomaron muestras, detectando en algunos puntos el riesgo de explosión. Levantaron las tapas de los registros para que se ventilara pero sin proceder a evacuar la población ni tan sólo a advertirla.

Las investigaciones llevadas a cabo parecen demostrar que Pemex había construido un poliducto para gas y gasolina y al cabo de un cierto tiempo se sobrepuso en un punto concreto una conducción de agua que hacía contacto. El recubrimiento de las dos tuberías fue corroyéndose y con el paso de los años se produjo una fuga que empeoró en las últimas semanas con un orificio de 1 cm de diámetro. La fuga se filtró hacia la alcantarilla donde se concentraron los gases en una mezcla explosiva. Las cinco principales explosiones se debieron a grandes cantidades de gasolina junto a otros combustibles, como hexano, gases industriales y materias orgánicas.

San Juan de Ixhuatepec, Méjico

El 19 de noviembre de 1984, la instalación de GLP (gases licuados de petróleo) de Pemex estaba situada en el distrito de Ciudad de Méjico conocido popularmente como San Juanico. En el valle vivían unas 100.000 personas, en casas y chabolas hasta 130 m de la planta. Hay que señalar que cuando la planta se construyó en 1962 había muy pocas viviendas en su proximidad.

El almacenamiento estaba formado por:

- 2 esferas de 2.400 m^3

- 4 esferas de 1.600 m^3

- 48 cilindros horizontales, de varias capacidades

En total, 16.000 m^3. El día del accidente, había 11.000 m^3 almacenados y se estaban cargando algunos depósitos.

La planta almacenaba para su distribución posterior, GLP procedente de la refinería de Pemex mediante tres tuberías enterradas: 2 de 100 mm transportando propano y 1 de 300 mm con diversos productos.

El accidente se inició a las 5:45 h de la mañana: se produjo la ignición de una gran cantidad de GLP que se había escapado por una rotura de una tubería de 8” de diámetro producida como consecuencia de un sobrellenado. Testimonios presenciales aseguraron haber visto el GLP fluyendo por encima de las paredes del cubeto de retención de 1 m de altura en los que se encuentran los depósitos.

La nube de GLP que se formó, ocupaba un área de 200 x 150 m y tenía un espesor de 2 m, se incendió a los 5-10 minutos de iniciarse la fuga, posiblemente en una llama de una antorcha situada a ras de suelo en la sección de llenado de botellas.

La nube de gas había alcanzado las casas próximas, donde se produjeron incendios y explosiones.

La Universidad de Méjico, a 25 km de distancia, registró 9 explosiones desde las 5:45 hasta las 7:01. Las más intensas, que correspondieron a sendas BLEVEs, fuero la 2ª y la 7ª.

Hasta las 11 de la mañana se produjeron pequeñas explosiones y el incendio continuó hasta las 6 de la tarde.

La primera explosión fue una VCE (explosión de vapor), seguida de un “flashfire” (incendio rápido), que afectó a la parte vapor de las esferas (pudiera ser que alguna de ellas estuviera debilitada por un sobrellenado y afectada estructuralmente por la primera explosión).

La segunda explosión fue muy violenta: se produjeron BLEVEs de una o más esferas pequeñas, con bolas de fuego de 200-300 m de diámetro. Esta explosión, descrita como un terremoto, destruyó un gran número de casas.

Después, se produjeron más BLEVEs. En total, 4 esferas y 15 depósitos cilíndricos explosionaron con una BLEVE.

Dos cilindros fueron desplazados por la explosión unos 1.200 metros (efecto cohete de los cilindros).

Murieron 542 personas y 4.200 resultaron heridas, algunas gravemente. Cerca de 10.000 personas perdieron sus hogares. 5 trabajadores de la planta fallecieron, 200.000 personas tuvieron que ser evacuadas. Casi todos los muertos se encontraron dentro de un radio de 300 m del centro de la planta.

Cuando se construyó la planta, las casas más cercanas estaban a más de 360 m (distancia insuficiente a pesar de todo) pero se permitió que se fueran construyendo viviendas, más bien del tipo chabola, hasta 130 m de la valla de la planta. 

Explosión en un gasoducto de los Urales, Rusia

El 4 de junio de 1989, el gas natural procedente de una fuga de un gasoducto ubicado a lo largo del recorrido del Transiberiano en Rusia, formó una nube y explosionó cerca de Ufa, a unos 115 km al este de Moscú, destruyendo dos trenes de pasajeros que circulaban en aquel momento por el lugar de la explosión. De un total estimado de 1.200 pasajeros, 600 perecieron. El gas se había ido depositando en el valle por el que pasaron los trenes. La causa principal del escape se debe, según se cree, a la corrosión del material de la tubería.

Plataforma Piper Alpha, Mar del Norte, Reino Unido

El 6 de julio de 1988, a las 10 de la noche aproximadamente, una explosión fue el inicio de un desastre que destrozó la Plataforma Piper Alpha de Occidental. Pocos segundos después de la primera explosión, se desarrolló un gran incendio que generó una gran cantidad de humo negro que envolvió toda la plataforma excepto las partes inferiores y una de las secciones de la parte superior (wellhead).

Muchas personas, de las 226 que se encontraban a bordo, quedaron atrapadas en las áreas de acomodación. Veinte minutos después de haberse iniciado el fuego, se rompió una de las grandes tuberías que conectaban la Piper Alpha con la plataforma Tartan Alpha de Texaco (de 24” a 26” a 140 kg/cm^2). Se produjo una bola de fuego de más de 150 m de diámetro sobre la plataforma que supuso la rotura de más tuberías y el colapso de la estructura, en cuestión de pocas horas. A la mañana siguiente, sólo uno de los módulos (wellhead) quedaba en pie.

Perecieron 167 personas. Las pérdidas económicas se cifran en unos 2.000 millones de euros. De entre los 61 supervivientes, 5 saltaron desde más de 50 metros al mar y 13 lo hicieron desde 30 m.

La causa inmediata del accidente fue la siguiente: la noche anterior se paró una bomba de inyección de propano condensado de alta presión (75 kg/cm^2) o bien para hacer una revisión programada de mantenimiento o para reparar el acoplamiento de velocidad variable ya que se producían vibraciones. Por otra parte, dado que la válvula de seguridad (PSV) debía ser certificada de nuevo, se aprovechó para retirarla, sin poner disco ciego en la bomba. Dejaron el trabajo pendiente con la idea de continuarlo la mañana siguiente.

Pero a las 10 de la noche, en el turno siguiente, la bomba principal de condensado se estropeó y los operadores de panel, desde la sala de control, decidieron poner en marcha la bomba de reserva sin saber que estaba en mantenimiento (éste fue uno de los fallos más significativos, relacionado con los procedimientos de obtención y de seguimiento de los permisos de trabajo). Esta operación fue la que produjo un escape de gas de gran magnitud que a los 10 minutos se incendió y explosionó. Por desgracia el sistema de diluvio automático en caso de incendio había sido desactivado para proteger los buceadores cerca del punto de toma de agua del mar.

Dejando de lado la causa directa del accidente hay que señalar algunas deficiencias que se identificaron en la investigación posterior. Muchos de los trabajadores habían sido contratados hacía poco y por tanto eran prácticamente nuevos. Los simulacros de evacuación no se habían realizado desde hacía 3 años. La formación en temas de seguridad era muy deficiente. Las vías de evacuación hacia los botes quedaron cortadas. No hubo órdenes o fueron confusas y no podían oírse. Por otra parte, las plataformas situadas a una cierta distancia de la Piper Alpha reaccionaron tarde creyendo que se las arreglaría sola.

Chernóbil, Ucrania

El accidente de Chernóbil sucedió en la ciudad de Ucrania (entonces antigua Unión Soviética) el 26 de abril de 1986, ha sido el accidente nuclear más grave de la Historia, siendo el único que ha llegado a alcanzar la categoría de nivel 7 (nivel más alto) en la escala INES.

La central nuclear de Chernóbil estaba formada por cuatro reactores RBMK-100 con capacidad para producir 1.000 MW cada uno. Durante el periodo de 1977 a 1983 se pusieron en funcionamiento progresivamente los cuatro primeros reactores. El accidente frustró que no se acabaran dos reactores más que estaban en construcción. El diseño de éstos reactores no cumplía los requisitos de seguridad que en aquellas fechas ya se imponía a todos los reactores nucleares de uso civil en occidente.

El día del accidente, se estaba realizando una prueba para aumentar la seguridad del reactor, para ello, tenían que averiguar cuánto tiempo continuaría generando energía eléctrica la turbina de vapor una vez se hubiera cortado la afluencia de vapor. Las bombas refrigerantes de emergencia, en caso de avería, requieren una mínima potencia para ponerse en marcha y los técnicos de la planta desconocían si, una vez contada la afluencia de vapor, la inercia de la turbina podría mantener las bombas en funcionamiento.

Para realizar ésta prueba los técnicos no querían detener la reacción en cadena del reactor para evitar un fenómeno conocido como envenenamiento por xenón. Los operadores insertaron las barras de control para disminuir la potencia del reactor y ésta cayó hasta los 30MW. Con un nivel tan bajo, los sistemas automáticos  pueden parar el reactor y por ésta razón los operarios desconectaron el sistema de regulación de la potencia, el sistema de emergencia refrigerante del núcleo y otros sistemas de protección. Con el 30MW empezó el envenenamiento por xenón y para evitar-lo aumentaron la potencia del reactor subiendo las barreras de control, pero con el reactor a punto de pararse, los operadores retiraron manualmente demasiadas barreras de control. De las 170 barreras de acero al boro que tenia el núcleo, las reglas de seguridad exigían que al menos tuviera como mínimo 30 barreras bajadas y en ésta ocasión dejaron solo 8. Con los sistemas de emergencia desconectados, el reactor experimentó una subida de potencia extremadamente rápida que los operadores no detectaron a tiempo. A la 1:23, cuatro horas después de empezar el experimento, algunos operadores de la sala de control se dieron cuenta que alguna cosa iba mal.

Cuándo quisieron volver a bajar las barreras de control éstas no respondían debido a que posiblemente ya estaban deformadas por el calor y las desconectaron para permitir que cayeran por gravedad. Se escucharon fuertes ruidos y entonces se produjo una explosión causada por la formación de una nube de hidrogeno dentro del núcleo, que izo volar el techo de 100t del reactor provocando un incendio en la planta y una gigantesca emisión de productos de fisión en la atmósfera.

La cantidad de material radioactivo que se liberó causó la muerta directa de 31 personas, forzó al gobierno de la Unión Soviética a la evacuación de unas 135.000 personas y provocó una alarma internacional al detectarse radioactividad en diversos países de Europa septentrional y central.

Además de las consecuencias económicas, los efectos a largo plazo del accidente sobre la salud pública han recibido la atención de diversos estudios.

Buncefield, Reino Unido

El 11 de Diciembre del 2005 a las 6:03 de la mañana una serie de explosiones provocaron incendios que arrasaron el almacenamiento de combustible de Buncefield Hemel Hempstead a 40 km de Londres. El almacenamiento operado por Total y Texaco suministraba combustible en el aeropuerto de Heathrow y otras instalaciones importantes de la zona.

Se considera éste incendio el peor sucedido en el Reino Unido y Europa desde la II Guerra Mundial y se llegaron a utilizar 15 millones de litros de agua y 250.000 litros de espuma para apagar las llamas, y en su extinción participaron 26 camiones de bomberos.

De acuerdo con el informe que dio a conocer Lord Newton de Braintree, presidente del Comité de investigación de Buncefield, uno de los tanques de almacenaje se desbordó, pero ni los trabajadores, ni el sistema de alarma detectaron un nivel alto de vapor de combustible. El depósito quedó desbordándose más de cuarenta minutos antes de que se produjeran las explosiones.

Un complejo de establecimientos comerciales en las proximidades del almacenamiento de combustible sufrió daños materiales graves. Después de la explosión inicial fue necesario verificar la integridad estructural de diversos edificios del lugar. Incluso, edificios situados además de 800 metros de distancia se vieron afectados. La magnitud de la explosión fue de 2,4 en la escala de Richter.



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