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Biografía Sebastià Farnés Badó

Sebastià Farnés Badó amb els seus nets Maria Aurèlia i Jordi Capmany

Nació el 15 de julio de 1854 en Sant Feliu de Codines (Barcelona) en el seno de una familia de comerciantes y fabricantes, y murió en Barcelona en 1934.

A los 15 años fue a Barcelona, ​​donde cursó las primeras letras y los estudios de bachillerato en el colegio de Sant Lluís de Barcelona, ​​y los de Derecho en la Universidad de esta misma ciudad; en 1878 obtuvo la licenciatura en Derecho Administrativo, y el año siguiente la de Derecho Civil y Canónico. Terminada la licenciatura, se trasladó a Madrid, donde siguió los cursos de doctorado. 

Hombre polifacético, Farnés se distinguió en el campo de la abogacía, el periodismo, la taquigrafía, el folclore y el catalanismo. 

Ejerció durante diez años su profesión de abogado, ocupándose sobre todo de asuntos criminales. Paralelamente, desarrolló una notable actividad periodística, colaborando incansablemente en publicaciones catalanistas, como Diari Català de Valentí Almirall, La Renaixença (en cuya redacción entró en 1880, cuando se convirtió en diario) , L'Arc de Sant Martí, La Veu de Catalunya, La España Regional, Revista de Catalunya, Lo Pensament Català, Lo Nostre Temps... Especialmente remarcable fue el semanario L'Arc de Sant Martí, publicado en Sant Martí de Provençals de manera casi ininterrumpida entre 1884 y 1892. Se trataba de una publicación redactada, entre otros, por Ernest Molina y Manel Folguera, situada en la vanguardia del catalanismo de la época.

Colaboró con casi todas las asociaciones catalanistas, haciendo conferencias o ejerciendo cargos como el de secretario y bibliotecario del Centre Català. Asimismo, fue uno de los fundadores del Orfeó Català, la Lliga de Catalunya y la Unió Catalanista. Incluido entre el personal administrativo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888, se le confió el Registro General y se le otorgó el título de taquígrafo oficial, cargo que ejerció en varios de los congresos que se organizaron. Su colaboración en esta exposición Universal le valió la medalla de plata y especiales elogios del Comité Ejecutivo.  

Sus trabajos para el fomento y la enseñanza de la taquigrafía fueron muy notables. Discípulo del doctor Balari, siguiendo el sistema de Garriga, colaboró ​​en la fundación en Madrid del Instituto Taquigráfico Español, del que fue secretario; también lo fue de la primera corporación taquigráfica del sistema Garriga establecida en España. Presidió, asimismo, el Instituto Taquigráfico de Barcelona (que había fundado en 1914) y la Revista de Taquigrafia, de la que también fue fundador. Como redactor taquigráfico del diario La Vanguardia de Barcelona, ​​fue uno de los primeros en aplicar la taquigrafía a la recepción de las conferencias telefónicas de prensa, alrededor de abril de 1895. En el Foment del Treball Nacional ejerció el cargo de profesor de taquigrafía, además de ser oficial primero de secretaría y bibliotecario-archivero; en este periodo tradujo el sistema decimal de Bruselas y lo aplicó por primera vez en España. También, desde su fundación, ocupó la cátedra de Taquigrafía del Ateneo Obrero de Badalona. 

Asimismo, publicó varios trabajos sobre este tema como son: Diccionario según el método Garriga (1889), Curso teórico de taquigrafía castellana (1911), Estudios de homografía del sistema Garriga (1914) y Taquigrafia catalana segons el mètode Garriga (1931). 

Pero Farnés fue, ante todo, un notable folklorista. Fue un incansable investigador de las canciones, las paremias y las tradiciones orales populares catalanas. Sus investigaciones y recuperaciones le situaron a la cabeza de los escritores y comentarios del folklore, de tal manera que todas sus narraciones, apólogos, fábulas y leyendas han sido traducidas al castellano. Su meritorio trabajo culminó en 1913 con la publicación de Assaig de paremiologia catalana comparada, una obra muy ambiciosa de la que solo llegó a publicarse un primer volumen con 259 de las más de 12.000 muestras que tenía recogidas. Asimismo, publicó una colección de cuentos y narraciones populares catalanas. Perteneció al Archivo de Etnografía y Folklore de Catalunya. 

Su producción puramente literaria quedó en gran parte plasmada en revistas y hojas sueltas, con diferentes seudónimos y sin firmar. Cultivó la novela, el cuento y la paremiología. Entre sus trabajos de este género cabe citar La borda (novela de tema social), Reivindicació del llenguatge en les escoles primàries (Barcelona, ​​1910) y Informes relativos a las industrias peninsulares de confección que exportan a Ultramar (Barcelona, ​​1895). Algunas de sus obras en verso le valieron distinciones en certámenes públicos. 

Formó parte de jurados en diversos certámenes literarios, y en dos ocasiones (1890 y 1891) fue mantenedor de los Juegos Florales de Barcelona. 

Por último, ya en su juventud fue un importante pensador político en la órbita del catalanismo, sobre todo entre 1886 y 1893. Su participación en la política activa se concretó tanto en su presencia y colaboración en las primeras grandes asociaciones del catalanismo político como en su aportación a la doctrina catalanista de este periodo. Así, Sebastià Farnés fue miembro destacado del Centre Català (primera experiencia unitaria del catalanismo político, fundado por Valentí Almirall en 1882), de la Lliga de Catalunya (grupo escindido del anterior en 1887) y de la Unió Catalanista, federación de entidades y asociaciones catalanistas de toda Cataluña fundada en 1891. Asimismo, junto con Narcís Verdaguer y otras personalidades creó dos importantes asociaciones: el Foment Catalanista, cuyo objetivo esencial era hacer llegar el catalanismo a los obreros barceloneses, y la Associació de Propaganda Catalanista, con la tarea de popularizar el programa catalanista en las diversas comarcas de Cataluña. A pesar de su importante contribución a los orígenes doctrinales del nacionalismo catalán, su actividad política cesó casi por completo a partir de 1893, cuando se consagró a su trabajo como folklorista.


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