El grupo de Ingeniería Térmica Aplicada (CREVER) de la URV gestiona en España el proyecto Boileff, destinado a ayudar a las empresas instaladoras, de mantenimiento y a los usuarios particulares que se planteen mejorarla eficiencia de las instalaciones de calefacción, y de esta manera promover el ahorro de energía.
En este momento se busca la colaboración activa de instaladores, fabricantes, usuarios, asociaciones profesionales, etc., para participar en la segunda fase de este programa. Se trata de poner en práctica dos estrategias, la estrategia de Calidad y la estrategia de Garantía.
En la primera, las instalaciones que cumplan los estándares de calidad establecidos por el proyecto Boileff se declararán "instalaciones de alta calidad". Las empresas instaladoras participantes en el proyecto ofrecerán la posibilidad de esta calificación a los clientes, incluyéndola en el contrato de compra.
En la segunda, la empresa instaladora garantizará al cliente unas prestaciones mínimas de funcionamiento de la caldera (eficiencia energética anual). Para ofrecer esta garantía, la firma tendrá que hacer más esfuerzo a la hora de instalar y mantener el sistema de calefacción, pero podrá ofrecer un servicio diferenciador respecto de la competencia.
El objetivo principal del proyecto Boileff es mejorar la calidad de las instalaciones de calefacción para conseguir un incremento en la eficiencia energética. Se persigue aumentar la tasa de renovación y modernización de las calderas, mejorar el dimensionado de las nuevas instalaciones; aumentar el uso de tecnología eficiente y moderna, generalizar lasnormas de calidad en el sector de la instalación y decantar el mercado hacia la mejor oferta en vez de la más barata, que no lo es a largo plazo. Como objetivo inmediato, se plantea aumentar hasta un 10% la eficiencia energética de unas 150 instalaciones de calefacción.
El proyecto Boileff está financiado por la Unión Europea y participan instituciones de Austria (coordinadora del proyecto), Alemania, España, Grecia y Hungría. En la primera fase se ha recogido información de las instalaciones de calefacción y de las carencias que tienen, con 15 auditorías de instalaciones en el Estado. Se ha llevado a cabo también un estudio de la situación del mercado en los países participantes.
Cuando se plantea la necesidad de ahorro energético, la calefacción doméstica es una prioridad. El consumo doméstico representa el 41% de la energía final consumida en Europa y dentro de la demanda total de la vivienda, la calefacción representa el 68% por término medio en Europa. En España es menos, un 41%, pero va creciendo como resultado del mejor equipamiento de las viviendas y la generalización de los sistemas individuales de calefacción centralizada.
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